En el Maresme no hay olas artificiales pero hay olas

Una madre llevando al hijo a surfear, un grupo de niños paseando por la playa, el tren y un cielo amenazador nos acompañaron ayer en el Maresme. Un día que tenía que ser épico de surf y solo fue uno más donde el sueño de levantarte de tu tabla nueva y realizar tu primer aéreo no se cumplieron. El Mediterráneo es así, puedes tener la mejor tabla, pero no puedes comprar las mejores olas.

Fotografía: David Botello