El azote de Gloria en Barcelona

Frío, viento, lluvia, olas… Así fue Gloria, un temporal con la furia que el hombre merece por ser tan desconsiderado con el planeta. Destruyó playas artificiales a las que nos habíamos acostumbrado, inundó ciudades que no deberían haberse construido ahí y sobretodo, nos mostró que estamos a merced  de la naturaleza,  castigados por los pecados que un día cometimos y que aún hoy seguimos cometiendo.

Gloria nos dejó poco surf, aunque tampoco lo necesitábamos. Solo necesitamos mirar atrás y aprender de los errores que estamos cometiendo.

Escaleras que dan al mar, vacías… Un silencio lloroso mientras el mar rugía con furia, devolviéndonos los residuos vertidos; un puente herido dejando un mar huérfano y un surfer mirando el horizonte en busca de su ola. La lucha de dos gallos,  que siempre ganara el mar.

Sale el sol y la vida sigue.

David Botello