Las ventanas iluminadas de unos edificios pueden convertirse en la base de una composición artística y musical, como se muestra en este genial vídeo, sin necesidad de que cientos de personas se tengan que coordinar para ir encendiendo y apagando luces.
El director noruego André Chocron ha creado el vídeo de la canción “Time is of the essence”, de Cold Mailman, y en él combina técnicas de timelapse con la postproducción por ordenador.
El proceso de producción fue el siguiente: colocó varias cámaras apuntando a varios edificios de Grorud Valley (este de Oslo), que los rumores decían que estaban abandonados. Durante una noche entera tomó fotos automáticamente y en este tiempo todas y cada una de las luces se encendieron y apagaron. Luego combinó los miles de fotos de cada ventana individual para dar la impresión de que está todo coordinado en la vida real.
Un trabajo que requiere una gran creatividad, pero también constancia y paciencia, y que demuestra que los grandes presupuestos no siempre anulan a las pequeñas producciones independientes.