En la californiana Seal Beach tienen una de esas orilleras que da miedo solo de verlas. Meterse tiene su riesgo, pero siempre hay alguien que le echa un par y lo intenta.
En la californiana Seal Beach tienen una de esas orilleras que da miedo solo de verlas. Meterse tiene su riesgo, pero siempre hay alguien que le echa un par y lo intenta.