

Barcelona y Salinas se han unido a través de la UPC (Universitat Politècnica de Catalunya) y su Fundació CIM, para desarrollar una tabla de surf motorizada.
Los ingenieros que han llevado adelante el proyecto (en colaboración con las empresas Jetson Surf Technologies y Slash Surfboards) han optado por diseñar un motor de pequeñas dimensiones que ofrecerá al surfer un impulso extra en los momentos críticos: al remontar la ola y en el momento de cogerla. Parece ser que incluso puede llegar a utilizarse en el surf de grandes olas, para aquellas sesiones que requieren que el surfista sea remolcado por una moto acuática.
“Se ha trabajado mucho en la electrónica de control, para que el uso sea muy intuitivo y sencillo; también para que el sistema sea silencioso y discreto para no perturbar el silencio y las sensaciones del mar» explica Ramón Silve, director técnico del proyecto.
Una interesante propuesta salida de una universidad, en colaboración con profesionales del sector.









